¿Puede la polémica justificarlo todo? · ¿Habrá un antes y un después de la mano de Henry?
por Luis Francisco Castillo Rodríguez
Partamos de la base de que el fútbol es polémica. El debate balompédico tiene que trascender el fin de semana e ir más allá de lo meramente deportivo. Por eso los organismos internacionales no se atreven a regular el uso de la tecnología en el deporte rey, cosa que ya sucede en otros deportes como el tenis – con el ojo de halcón- o el baloncesto -la NBA usa el vídeo cuando es necesario. Sin embargo, el fútbol, el deporte de masas por antonomasia, se niega a echar mano de la tecnología para cazar a los tramposos.
La mano de Henry ante Irlanda nunca tuvo que subir al marcador. Entiendo que el árbitro tal vez no viera la jugada. Puede que el juez de línea tampoco. Pero se tarda bien poco en contrastar la jugada en el vídeo y comunicárselo al árbitro por el pinganillo. Porque, aunque esté mal decirlo, todos los partidos no son iguales. En una repesca, un Mundial o una Eurocopa, los equipos se juegan mucho más. Son torneos de naciones que tienen lugar cada cuatro años. De hecho, se ha llegado a decir que Irlanda perderá 100 millones de euros por no estar en el Sudáfrica.
La mano de Maradona, la mano de Henry, una legión de goles fantasma… La lista de infracciones es larga, pero ahora la tecnología punta nos permite pillar al infractor y corregir al árbitro en cuestión de segundos. Es más, esta tecnología se ha usado extraoficialmente en alguna que otra ocasión. El cabezazo de Zidane a Materazzi, por ejemplo. El árbitro no vio la infracción. Tampoco el linier. Fue el cuarto árbitro quien, tras contrastarlo en el vídeo, se lo comunicó al colegiado para que expulsara al galo.
No veo bien, eso sí, la campaña mediática que se ha montado en torno a la figura de Henry. El jugador ha pedido perdón por activa y por pasiva; ha llegado a decir inclusive, no sé si en un ejercicio de cinismo o compasión, que lo más equitativo sería repetir el partido. No es justo que los mismos que beatifican a Maradona por su dichosa mano del diablo ahora crucifiquen al galo por hacer lo mismo. Son gestos instintivos, de pillo. Si el árbitro no lo ve, se debería sancionar al jugador a posteriori. De tramposos está lleno el mundo, recuerden la mano del Kun Agüero, por ejemplo.
Como he dicho, el fútbol es polémica. No digo que haya que estar echando mano del vídeo cada dos por tres, pero sí en casos muy puntuales que se puedan traducir, como es el caso, en estar en un Mundial o no. Esto hay que regularlo, señores de la FIFA, UEFA o quien sea. Lo siento por Platini, que estará muy contento de que su selección esté en la cita mundialista. Pero nunca, nunca debería haber llegado así, por lo criminal. Yo me pregunto, honestamente, si ese gol habría subido al marcador en el área contraria, pero eso es hacer historia ficción. Lo peor de todo es la sensación certera de que, por lo general, siempre se beneficia al grande y se castiga al pequeño.








