El base español está llamado a ser uno de los mejores jugadores nacionales de la historia
por Alberto Espinosa López

Muchos le comparan con ‘Pistol’ Pete Maravich, aquel maravilloso base de los Atlanta Hawks en la década de los 70. Y no es para menos. Con tan sólo 17 años es titular en su equipo, el DKV, en la ACB, y obligó a más de cuarenta scouts de la NBA a venir a verle en directo durante la Copa del Rey, título que, junto a Rudy Fernández, ganó.
El nombre de Ricky saltó a la palestra después de su espectacular final en el campeonato de Europa cadete, partido en el que anotó 51 puntos. Pero no fue una mera anécdota, y es que Rubio promedió 22.3 puntos por partido, 12.8 rebotes, 7.1 asistencias y 6.3 robos, además de dos triples-dobles y un cuádruple-doble en tan sólo ocho partidos. Por algo fue el MVP. Para seguir acumulando récords, es el jugador más joven en debutar en la ACB, con 14 años, 11 meses y 24 días.
Pero si su pasado ha sido brillante y su presente es esperanzador, su futuro no será muy diferente. La intensidad defensiva de la que Ricky hace gala, manifestada en varios robos por partido, unida a su inmenso talento para dirigir el juego e incluso anotar desde dentro y fuera le convierten en un jugador valiosísimo para el DKV y muy esperado por tierras americanas.
De hecho, el Mock Draft de 2009 le coloca en la primera posición de la lista de posibles seleccionados para reforzar las plantillas de los equipos de la NBA de cara a la temporada, algo que, de confirmarse, sería un hito histórico para el baloncesto español. Pau Gasol, jugador de los Lakers, salió en tercera posición.
Hay que destacar la tremenda dificultad que entraña c
onseguir ser el número 1 del draft y mucho más si el jugador es extranjero, caso de Ricky Rubio, ya que tendrá que competir con todos y cada uno de los chavales que juegan en la NCAA, es decir, en la liga universitaria de baloncesto de los Estados Unidos.
Sin embargo, conseguirlo no asegura una carrera estelar en la NBA. Si no, que se lo digan a Brad Daugherty, elegido en primera posición en el draft de 1986 por los Cavaliers que tuvo que retirarse a los 28 años después de una trayectoria plagada de lesiones que no le dejaron triunfar bajo los aros. Más cercano es el caso de Kenyon Martin, un número 1 con sabor a estrella que ha acabado, ocho años después de su elección, relegado a un segundo plano, ayudando en lo posible a unos Nuggets que actualmente luchan por un puesto en playoffs.
Ricky Rubio lo tiene todo para triunfar. Juventud, desparpajo y una calidad que atesora entre sus dedos, que junto a los de Rudy Fernández y Marc Gasol, son el futuro de la rojigualda en la tierra de la hamburguesa y el perrito caliente. La siguiente hornada está lista. Preparados, listos…
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