Con la victoria del viernes, y esa cuarta liga, ElPozo Murcia no sólo derrotó a Inter Movistar. Lo hizo también a su pasado más reciente
por Adrián Bonache Ibáñez

Es inevitable. Da igual el torneo, su importancia, la fecha, el estado de uno u otro. La cuestión es que, desde hace poco más de un lustro, ElPozo Murcia Turística tiene en Inter Movistar mucho más que un rival. En la mayoría de ocasiones, ha sentido cómo ese algo parecido al miedo, sin llegar a serlo, esa sensación de ligera inferioridad, sin llegar del todo a serlo, ha acabado derrotándoles mucho antes de que lo hiciera la máquina verde.
Hace dos años, ElPozo lograba su segunda liga consecutiva, tercera en su palmarés. Pero lo hacía por vez primera con Inter como decisivo contrincante. Parecían despejarse así unos fantasmas que acompañaron a los murcianos durante tres años, tres finales en las que la impotencia acababa haciéndose presente siempre en los pimentoneros, que no veían forma de acabar con esa pesadilla.
Un terrible sueño que alcanzaba sus mayores cotas poco antes de la venganza pocera de hace dos temporadas. Fue en la UEFA Futsal Cup -la Champions del fútbol sala- que tuvo a Murcia como sede de la fase final, y deparó un enfrentamiento en semifinales entre murcianos y madrileños.
Con todo preparado para una fiesta local, el destino quiso ser cruel hasta el hartazgo. No sólo dejó a ElPozo fuera de ’su’ final, sino que lo haría en el último minuto de partido, en que los alcalaínos empataron y, en una última jugada, voltearon el resultado. La palabra impotencia resultaba entonces una auténtica nimiedad, para calificar lo experimientado por la afición murciana.
Tras el puñetazo en la mesa de los hombres de Duda en 2007, el futuro parecía pintar de otro color para ambas escuadras. Sólo parecía. Apenas un año fue lo que pudieron disfrutar los murcianos de esa ilusión, ese deseo de poder decir que, por fin, habían logrado superar no sólo a Inter, también a todo aquello que les acompaña, y que va más allá de la acontecido en el terreno de juego. Pero los madrileños volvian a ganar, volvían a conseguir una liga derrotando a ElPozo. Y los fantasmas volvían a aparecer.
Apenas llegada nuevamente la resignación a las filas murcianas, el conjunto de Alcalá de Henares configuraba un equipo más ensoñador que nunca, para esta ya pasada temporada. Entre otros, se haría con los servicios de un pocero, el italo-brasileño Vinicius Bacaro. Todos señalaban a los verdes como un equipo prácticamente invencible, figurando, un año más pero con mayor motivo, como favoritos a todo.
Inter fue cumpliendo los pronósticos a lo largo del curso. Ganaron el primer título, la Supercopa. Volvieron a derrotar a ElPozo en una final, esta vez en la Copa de España, y a finales de abril se erigían por cuarta vez como los mejores de Europa. Curiosamente, desde la victoria en la Futsal parecieron perder el norte.
El liderato en la Liga Regular se les escaparía incomprensiblemente en las últimas jornadas, a favor de los murcianos. Y todos hemos visto las contrapuestas formas de llegar a esta final de uno y otro: ElPozo logró sendos 2-0 ante MRA Navarra y Lobelle de Santiago; Inter vencía en los penaltis del tercer partido a Caja Segovia, en cuartos, y también necesitaría un tercer encuentro para deshacerse de un grandísimo Pinto, que no dejó nada claro hasta el último suspiro.
Así todo, y una vez en la final, los fantasmas seguían presentes, en todo su apogeo, en la parroquia murciana. Algunos se disiparon la pasada semana, tras vivir un duelo inédito, no en el resultado, ni en los rivales. Sí en su desarrollo. Y es que, como ya se dijo, ElPozo jugó a ser Inter en el primer partido de la final, y la jugada le salió redonda. Se había dado el primer paso, pero aún quedaba el decisivo. Y el hecho de que, las dos oportunidades de que gozaban los de Duda, fueran en casa, en el Palacio, no ejercían precisamente un efecto tranquilizador. Menos con Inter en cancha.
Sin embargo, dos días después del segundo partido, dos días después de ver a un Pozo infinitamente superior en todos los órdenes del juego, y sobre todo, dos días después de confirmar que Vinicius Teixeira Junior es globalmente un jugador sin parangón, podemos cerciorarnos de algunas otras cuestiones.
Lo evidente, es que ElPozo Murcia Turística es campeón de Liga. También que los murcianos han sido los únicos capaces de arrebatar un título a Inter este año, justo en el último escalón. Lo no tan evidente, pero que, al menos servidor cree, y quiere creer, es que, de la misma forma que vinieron, los fantasmas han vuelto a irse. Ojalá esta vez sea cierto, y para siempre.
*Imagen: lnfs.es
3 respuestas hasta el momento ↓
alprincipiofueelbalon // 23 Junio 2009 a 11:15 |
Sin duda son el orgullo de toda una Región!!!!
Adrián // 23 Junio 2009 a 11:59 |
Desde luego, y ello a pesar de que aquí parecen merecerse más apoyo unos que otros, o al menos eso deben pensar quienes reparten el bacalao.
Gran inicio, de un ilusionante año « // 14 Septiembre 2009 a 13:56 |
[...] han pasado ni tres meses desde que ElPozo Murcia Turística se enfrentó, y superó a sus viejos fantasmas. Apenas transcurrido ese tiempo, ha dado comienzo una nueva temporada, con los mismos objetivos de [...]