La ÑBA tiene ante sí un claro objetivo el próximo septiembre: un oro que lleva resistiéndose 74 años en un Campeonato de Europa
por Adrián Bonache Ibáñez

Gasol, abatido tras el final del Eurobasket España 07
Como ya sabemos, el próximo 30 de agosto la Selección Española de baloncesto disputará en Murcia su penúltimo partido de preparación para el Eurobasket de Polonia, último en nuestro país. Oportunidad única de ver a la ÑBA, aunque sea en unas fechas bastante malas para muchos, y ante un equipo sin demasiada entidad como es Irán. No importa, no hay excusas para perderse a la selección, y mucho menos, a esta selección.
Y ello, porque obviamente vivimos los mejores años de toda la historia en el baloncesto español. Nunca antes habíamos tenido una España campeona del mundo, ni habíamos gozado de semejante número de compatriotas en la mejor de las ligas. Por supuesto, tampoco habíamos disfrutado, como lo hicimos hace unas semanas, viendo a un español colocarse el anillo más deseado. Sí que habíamos rozado la gloria en unos Juegos Olímpicos, aunque no tanto como el pasado año en Pekín.
Ahora bien, 74 años después de que se celebrara la primera edición, nuestro país sigue sin haber conseguido reinar a nivel continental. 2 bronces y 6 platas -la primera conseguida precisamente en aquel primer Campeonato de 1935, celebrado en Suiza- adornan nuestro palmarés. Y lo cierto es que, exceptuando aquel fiasco de 2005, España ha sido una fija en el podio desde el Eurobasket del 99.
Ya fuera logrando un bronce reparador o cayendo en la final, como en aquella maldita de hace dos años, en Madrid, con todo de cara, salvo la suerte. La cuestión es que, aparcada en la memoria aquella noche, llevamos diez años bordeando la gloria, y este septiembre tiene que ser el definitivo. Esta selección debe ser campeona de Europa. Ha de sumar un nuevo motivo, a los muchos que ya existen, para confirmarse como la mejor España de la historia.
Aún con la baja forzada de Calderón, que persigue superar de una vez sus problemas de rodilla, el equipo es muy difícil de mejorar. Está Pau, está Ricky, está la Bomba… No están todos los que son, pero sí que todos los que están se han ganado a pulso defender a la Roja. Además, este año el cartel de favoritos no es tan extenso como en otras ocasiones.
Con una Serbia en horas bajas, una Rusia sin Kirilenko, una Lituania muy alejada de sus años dorados, y la presencia de Francia todavía en interrogante, la gran mayoría coincide en señalar a España y Grecia como las grandes candidatas al triunfo final. Aunque, puestos a aventurarse, más vale no subestimar a la Gran Bretaña de Luol Deng, Gordon, Mensah-Bonsu o Joel Freeland, una de las sensaciones de la ACB la pasada temporada.
Sea como sea, ya ha corrido demasiado, y nuestro país no puede seguir más tiempo siendo campeón del mundo, orgulloso -y enrabietado- subcampeón olímpico, y mantener vacío el medallero dorado en un Europeo. Aunque suene reiterativo, es el momento. La selección es la señalada, la mejor de siempre, y puede que la gran mayoría de ellos se encuentre ante la última oportunidad de ser campeones de Europa. Está claro, este año toca Eurobasket. Sí o sí.
1 respuesta hasta el momento ↓
Ojalá fuera eterna « // 21 Septiembre 2009 a 18:53 |
[...] todo, el orgullo por los nuestros debe estar intacto. Este año tocaba Eurobasket, sí o sí, y ha tocado. Para según qué cosas, no es conveniente echar la vista atrás. Pero tampoco es [...]